En Guachochi, municipio de la Sierra Tarahumara, un niño de la Escuela Primaria Indígena Barbechitos de Abajo expuso ante autoridades la crisis de agua que enfrenta su comunidad. Carlos Abelino Cruz Moreno, representante infantil de la diputada Jael Argüelles Díaz, describió cómo el "aguaje" —principal fuente hídrica de la zona— requiere protección y soluciones sostenibles para garantizar acceso digno al agua.

El estudiante planteó instalar un tinaco de gran capacidad en la parte más alta de la comunidad, abastecido mediante una bomba solar conectada a una manguera. El sistema permitiría que el agua fluya por gravedad hacia las viviendas, combinando viabilidad técnica con beneficios ambientales.

Más allá de la infraestructura, Cruz Moreno enfatizó el papel de la reforestación. Niñas y niños de la escuela, junto con sus familias, se comprometen a plantar árboles alrededor del aguaje para conservar la humedad y proteger esta fuente vital. "Donde hay árboles, hay agua", señaló el menor, retomando conocimientos de su padre.

El proyecto contempla participación activa de cada familia en el mantenimiento del sistema, reparación de mangueras y jornadas mensuales de limpieza. Esta corresponsabilidad comunitaria fortalece la sostenibilidad de la solución.

Garantizar acceso al agua evitaría que las familias carguen diariamente botes pesados y reduciría enfermedades gastrointestinales al mejorar condiciones higiénicas. La propuesta refleja cómo la niñez indígena no solo identifica problemas de su entorno, sino que también plantea alternativas concretas para transformar su realidad.